Los frutos secos con cáscara son un acompañante versátil para el día a día. Aquí tienes cinco ideas sencillas para utilizarlos.
1. Tostados como snack
Tostados brevemente en una sartén sin aceite, los frutos secos desarrollan un aroma más intenso: solos o con una pizca de sal son un snack sencillo entre horas.
2. En el muesli o el porridge
Picados en trozos grandes aportan una textura agradable al desayuno y combinan bien con copos de avena, yogur o fruta fresca.
3. En platos salados
En una ensalada, sobre verduras salteadas o en la pasta: los frutos secos aportan variedad a los platos salados.
4. En repostería
En bizcochos, galletas o pan: los frutos secos se pueden incorporar a todo tipo de recetas.
5. Como regalo
Presentados en un bonito tarro o en un cuenco, los frutos secos con cáscara también son un detalle sencillo y sin complicaciones.
Conservación
Guardados en un lugar fresco, seco y protegido de la luz, los frutos secos con cáscara se mantienen frescos más tiempo.
