Muchos clientes nos preguntan: «Mi miel se ha endurecido, ¿sigue estando buena?». La respuesta: sí, sin duda. La cristalización es un proceso totalmente natural e incluso una señal de que la miel no ha sido procesada.
¿Por qué cristaliza la miel?
La miel está compuesta sobre todo por glucosa y fructosa. Con el tiempo, la glucosa forma pequeños cristales y la miel se vuelve cremosa o sólida. La rapidez depende de la proporción entre ambos azúcares:
- Rápida (de pocos días a semanas): miel de colza, miel de diente de león, miel de girasol
- Media (algunos meses): miel de tilo, miel de trigo sarraceno, miel de frambuesa
- Lenta (a menudo sigue líquida más de un año): miel de acacia, miel de mielada
Cómo conservarla
- Temperatura: mejor a temperatura ambiente, idealmente entre 15 y 20 °C. En la nevera cristaliza más rápido.
- Luz: en un lugar oscuro, por ejemplo en un armario de la cocina.
- Bien cerrada: la miel absorbe humedad y olores del entorno.
- Cuchara limpia: que no entren migas ni restos de mantequilla en el tarro.
Bien conservada, la miel dura muchísimo tiempo; la fecha de consumo preferente figura en la etiqueta.
Volver a hacer líquida la miel cristalizada
- Llene una olla con agua templada, a 40 °C como máximo (temperatura de la mano).
- Coloque el tarro abierto dentro, de modo que el agua llegue más o menos a la altura de la miel.
- Remueva de vez en cuando y tenga paciencia: según la cantidad, tardará de 30 minutos a unas horas. Si hace falta, vuelva a templar el agua.
Evite: el microondas o el agua hirviendo; el calor fuerte altera el sabor y el aroma de la miel.
O simplemente disfrútela sólida
La miel cristalizada se unta de maravilla en el pan y no gotea. Muchos de nuestros clientes la prefieren así. En el té o en bebidas calientes (no hirviendo) se disuelve igualmente.
¿Vetas blancas en el cristal?
A veces aparecen dibujos claros o «flores» en la pared del tarro. Son diminutas burbujas de aire entre la miel y el vidrio que se forman al cristalizar: no es moho ni un defecto de calidad.
